Uno de mis  muchos sueños para el futuro es tener una casa en el campo. Poco a poco los sueños se cumplen, más aún si somos capaces de imaginarlos e ilusionarnos con ellos. Esta preciosa casa tiene muchas de las cosas que imagino para la mía… Las vigas, la piedra, las alfombras, las sillas isabelinas, hasta los sombreros para salir todos a pasear y las sartenes de hierro fundido para cocinar migas…  Habló mi vena manchega!!!